De mi habitación a la sala. De la sala al tocador, en el medio me cruzo con muchos espejos que me invitan a mirarme. La niña de coletas y moretones en las rodillas me extiende la mano para que la acompañe al otro lado; a la tierra de nunca jamás, al país de las maravillas. La miro con cierta soberbia y ella estalla en llanto... me muero de ganas de ir, pero la pelirroja letal me frena.

Mi Alicia se ahoga en un mar de lágrimas, el conejo blanco mueve la cabeza sin parar y mira 200 veces el reloj.

¿Estaré perdiendo la inocencia?

Aunque esta pelirroja se vista de negro, se siente de lado, cruce las piernas enfundadas en medias de red negras, como un animal maligno, y provoque deseos y pasiones...¡No te preocupes Alicia, aquí estoy, siempre contigo! Ya volveré a perseguir al conejo blanco y a tomarme un té con los locos...Eso será después que me libere de mi otra personalidad...Saludiitos Samantha

P.D: Tal vez debería aprender a fusionarlas y convivir con las dos...este es el camino que debo elegir ! :D