¿Cómo gritarle al mundo en la oreja que estoy enamorada de la nada?
Blancanieves corría desnuda por un bosque repleto de paradojas.
Alicia se sumergía en un mar de lágrimas y fantasías.
¿Cómo decirle al mundo que las niñas ya no son niñas; que no queremos coronas, escobas y calabazas, ni siquiera un hada madrina? Tan solo queremos un billete de ida al país de los sueños, donde las maravillas contengan un apartamento con una gran vista al infinito...
Y aunque parezca que no te quiero, la realidad no podría ser más lejana. Quiero que acaricies mi cielo y consumas mi infierno. Quiero declararte la guerra porque quiero conquistar tus latidos, aunque esta noche el mar tenga bandera de peligro. Pero quiero que cuando los cadáveres, callados y somnolientos, yazcan sobre los restos del remolino, no me pidas que cambie, no me exijas que sea sincera.
¿Cómo mostrarte que no es lo que decís, sino cómo lo decís? No logro saber cómo contarte que los nombres arrastran historias y que las leyendas nos nutren de sueños. Que las princesas ya no quieren caballeros porque prefieren jugar con dragones; que las niñas han encontrado su cara oculta caminando solas por el bosque y que no tengo miedo del lobo, porque quiero saber qué hay más allá del laberinto, del País de las Maravillas; porque quiero ser la Reina de Corazones...
Blancanieves corría desnuda por un bosque repleto de paradojas.
Alicia se sumergía en un mar de lágrimas y fantasías.
¿Cómo decirle al mundo que las niñas ya no son niñas; que no queremos coronas, escobas y calabazas, ni siquiera un hada madrina? Tan solo queremos un billete de ida al país de los sueños, donde las maravillas contengan un apartamento con una gran vista al infinito...
Y aunque parezca que no te quiero, la realidad no podría ser más lejana. Quiero que acaricies mi cielo y consumas mi infierno. Quiero declararte la guerra porque quiero conquistar tus latidos, aunque esta noche el mar tenga bandera de peligro. Pero quiero que cuando los cadáveres, callados y somnolientos, yazcan sobre los restos del remolino, no me pidas que cambie, no me exijas que sea sincera.
¿Cómo mostrarte que no es lo que decís, sino cómo lo decís? No logro saber cómo contarte que los nombres arrastran historias y que las leyendas nos nutren de sueños. Que las princesas ya no quieren caballeros porque prefieren jugar con dragones; que las niñas han encontrado su cara oculta caminando solas por el bosque y que no tengo miedo del lobo, porque quiero saber qué hay más allá del laberinto, del País de las Maravillas; porque quiero ser la Reina de Corazones...
Hasta el próximo post, Samantha

golosinas
27 jun 2007 | 09:32 AM
las niñas ya no somos inocentes, ahora sabemos mucho: somos independientes, sagaces, con carisma... si es que lo tenemos todo :-p
un gusto leerte.
saluditos!!
Fernando
27 jun 2007 | 09:35 AM
No grites mucho al mundo,que quedaras afonica,y no podras susurrar a todos esos personajes que citas y que seguro que son tus preciosos complices.
Ten buen dia,y recuerda que todos somos la luz de donde el sol la toma.
miel lugar desconocido
27 jun 2007 | 04:12 PM
Yo lucho con dragones y me voy de cañas con los enanitos de Blancanieves.
Me ha gustado mucho tu artículo.
ran
28 jun 2007 | 12:29 AM
Los tiempos cambian y con ello surgen diferentes esquemas de vida, sin embargo debes pelear por lo que quieres...
anelpolancorz
28 jun 2007 | 02:11 AM
Qué barbara.... Me agrada esa parte de: "que las princesas ya no quieren más caballeros pues prefieren jugar con dragones"... me agradan tus metáforas y la pasión con que escribes.
Sofía Sánchez
29 jun 2007 | 08:41 PM
Wow Samantha, que Genialidad con la que escribes, me encanto ,cómo mostrarte que No es lo que decís, Sino cómo lo decís?... Los tiempos cambian de acuerdo a como vamos evolucionando, me parecio fantastico este post,
!un enorme saludo=)
te copian
15 feb 2008 | 07:19 PM
He visto esta entrada y creo que te han copiado, no me gusta que lo hagan por eso te aviso.
UN saludo